Me corto un huevo
Hace algunos días, mientras platicaba con una amiga, surgió el famosísimo tema del macho verdadero. Inmediatamente recordé la entrada que hice hace ya algunos ayeres sobre cómo ser un macho verdadero y no morir en el intento. No sé ni por qué razón, pero no dejó de reirse en 10 minutos de mi entrada... jamás entendió que esos puntos a los que me refería no tienen nada de graciosos y que todo lo dicho en esa entrada es la verdad absoluta.
Luego de algunos minutos discutiendo, me puse a leer todo lo que he escrito en mi blog, y cuál fue la sorpresa que me vi perdido en un mundo ajeno a lo que eran "Los cuentos que yo cuento". Por supuesto, no le resto importancia a las entradas que he hecho últimamente, pero definitivamente son otra cosa completamente distinta a la línea editorial que se manejaba en este, su blog.
A continuación les presento 5 promesas que se cumplirán al pie de la letra en este blog:
1.- Este blog tendrá al menos una actualización cada 15 días... sino, me corto un huevo.
2.- Este blog no volverá a sus momentos cursis, como en las últimas entradas... sino, me corto un huevo.
3.- Este blog no dejará de hablar de caca, chis y pedos, jamás... o me corto un huevo.
4.- Este blog seguirá teniendo exceso de sarcasmos por el resto de sus días... o me corto un huevo.
5.- Este blog jamás hablará de mi vida amorosa, a menos que se refiera a ella en un tono sarcástico... o me corto un huevo.
Ahora sí, ya lléguenle... o les corto un huevo.
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